Un análisis realizado por la Administración Nacional de Aduanas sobre las importaciones registradas desde el inicio del año hasta el 27 de septiembre pasado, señala que el valor de las operaciones efectivamente realizadas hasta ese momento totalizaban u$s 57.531 millones. Sin embargo, por esas mismas operaciones, los importadores habían tramitado autorizaciones por u$s 94.076 millones. El exceso de solicitudes del SIMI o trámite de importación sobre las operaciones efectivas es de casi un 65%. «La brecha cambiaria (diferencia de cotización entre el dólar oficial y el que se paga en el «contado con liqui» o por diferentes instrumentos financieros) es muy tentadora, y está dando lugar a distintas maniobras para obtener dólares oficiales más allá de las necesidades reales de importación», comentó una alta fuente oficial en referencia a este desvío. 

Y no es ése el único elemento: en las últimas semanas fueron quedando a la luz una significativa cantidad de maniobras de sobrefacturación de importaciones, sobrestoqueo de insumos importados, importaciones ficticias de presuntos insumos médicos, uso abusivo de cautelares judiciales para importaciones en rubros ajenos a la actividad del importador, declaraciones de SIMI alterando las posiciones arancelarias, triangulación en compras al exterior para fraguar precios, etc. Todas con un fin común: accedder a la compra de dólares a precio oficial y girarlos al exterior bajo la forma de «supuestos» pagos de importaciones. 


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A partir del 17 de octubre, se implementará un nuevo régimen de registración de las importaciones, con un ordenamiento distinto y seguimiento compartido por la AFIP, Banco Central, Secretaría de Comercio y la Aduana, que buscará controlar esas irregularidades y desalentar el uso de los canales de comercio exterior como mecanismo habitual de fuga de divisas, anticiparon este sábado fuentes oficiales. 

No es contrabando, es fuga

Las fallas del sistema de monitoreo hasta ahora vigente, el SIMI, se hicieron evidentes a través de diferentes mecanismnos de elusión y evasión que se fueron detectando en las últimas semanas, comentaron a la prensa fuentes oficiales. El SIMI es un requisito para solicitar la autorización de compra de las divisas al Banco Central para el pago de una importación. ¿Con qué fin una empresa, para hacer una importación, tramitaba dos o más SIMI paralelos y simultáneos, si sólo iba a importar una vez?

«La brecha entre el dólar oficial y el contado con liqui, por ejemplo, es muy tentadora. Se han visto operaciones con irregularidades de todo tipo, siempre con el fin de conseguir los dólares oficiales», explicó una fuente oficial que trabajó en la diseño del nuevo sistema de control y seguimiento de las operaciones de comercio exterior. 

En algunos casos se verificó que importaban hasta cinco veces la demanda habitual de insumos, simplemente para acumular stocks especulando con una futura y no lejana devaluación. Si no lograban aprobación de la SIMI, iban a la Justicia para obtener una medida cautelar que obligue al Estado a permitir la importación. En algún caso, contando con varias SIMI presentadas y rechazadas a la vez, presentaban demandas judiciales por cada una de ellas, y según el juez que les tocaba en cada una, donde veían una luz más favorable a conseguir una cautelar, reforzaban allì la ampliación de la demanda, mientras dejaban de lado las otras.

También fueron descubiertas SIMI que incluyen mercaderías ajenas al rubro o con posiciones arancelarias alteradas para sobrefacturar la importación futura mediante una triangulación (intermediario que compra el producto a valor real y lo refactura al importador local a un precio más alto, para que pueda solicitar mayor cantidad de dólares para hacer el pago). En estos últimos delitos, el gobierno cuenta ya con un listado de 715 empresas denunciadas por 28 mil operaciones que involucran un monto total de US$ 650 millones.

Hubo otros casos en los que, aprovechándose del decreto que habilitó la importación de insumos y equipamiento médico con arancel cero durante la pandemia, hacían pasar por material quirúrgico bienes que no lo eran. «Hubo un caso de importación de guantes de latex quirúrgicos, por un precio muy elevado, que se comprobó que era materia de descarte, ni siquiera servían como guantes protectores de manos. Y quiedaron en depósito fiscal porque el importador no los retiró, pero sí compró las divisas y las giró al exterior. El negocio no es el contrabando, sino llevarse los dólares a la cotización oficial«, señaló la misma fuente. 

El nuevo sistema

Los trámites de importación o SIMIs presentados ante la Justicia reclamando una medida cautelar, por haber sido rechazadas en sede administrativa, suman un monto cercano a los u$s 4000 millones. Tras los recientes cambios de autoridades en la conducción económica, las nuevas autoridades iniciaron un estudio exhaustivo del sistema de monitoreo de importaciones, llegando a la conclusión de la necesidad de modificarlo.

El trabajo conjunto de diversos organismos del Estado en los últimos 60 días dio por resultado el nuevo Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), que reemplazará al SIMI. «Al desaparecer el sistema actual, quedan abstractas todas las demandas judiciales en curso», interpretó un abogado del equipo económico. Una altra fuente agregó que, además, bajo las nuevas normas se reducen sensiblemente la posibilidad de pedidos de cautelares. 

El nuevo sistema se dispondrá mediante resolución conjunta de la Secretaría de Comercio y la AFIP, posiblemente a mediados de esta semana, con la intención de que entre en vigencia a partir del lunes 17 de Octubre. Se estima que, a través de «un mayor ordenamiento y trazabilidad a las operaciones», se evitará el uso habitual de mecanismos irregulares, como la sobrefacturación o multiplicación de trámites promoviendo recursos judiciales.

Para la aprobación de los permisos a través del SIRA se tendrá en consideración un análisis de capacidad económico financiera del importador y el perfil de riesgo aduanero y fiscal, considerando los antecedentes en el uso de facturas apócrifas, sobrefacturación de importaciones y las que hacen uso abusivo de las cautelares.

También existirá una Cuenta Corriente Única de Comercio Exterior, que concentrará el control que deban realizar el Banco Central, la AFIP y Secretaría de Comercio en un solo instrumento que actuará, según un vocero oficial, como «una suerte de tablero de control para todo el monitoreo en tiempo real, tanto del flujo financiero como físico».

Se establecerán facilidades para las pymes y entidades civiles, dándole previsibilidad a las empresas en la fecha de giro, que podría acortarse a 60 días de los 180 actuales, para quienes requieran que el BCRA le venda las divisas. Para  importadores que no requieran acceso al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), sino que importan con dólares propios, se habilitará un sistema simplificado.

En cuanto a los servicios, habrá junto con el SIRA, un Sistema de Importaciones de la República Argentina de Servicios al Exterior (Sirase), cuyos principales puntos coinciden con el régimen para importación de bienes. Fuentes oficiales hicieron notar que el primer aspecto a atender será el de la sobrefacturación de fletes. En los próximos días se va a publicar «un rango de precios referenciales en el valor de flete puerto por puerto», teniendo en cuenta los abusos e irregularidades detectadas. 

También están bajo la lupa de las autoridades los desvíos de precios en software importado, sobre lo cual se espera en los próximos días algunas novedades.

Source: economia – pagina 12

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