El Banco Central (BCRA) volvió a verse obligado hoy a vender reservas para poder dar curso a los pedidos de compra de divisas que habían superado todos los filtros oficiales y no pudieron ser abastecidos por la oferta privada, con lo que el saldo de intervenciones sobre el mercado en la semana (para tratar de mantener bajo control el deslizamiento del tipo de cambio oficial) cerró con un déficit de US$262 millones sólo por este tipo de operaciones, lo que supone el peor resultado al desde mediados de noviembre, es decir, en las semanas previas al lanzamiento del último dólar soja.

La entidad que conduce Miguel Pesce debió aportar al mercado en la jornada otros US$49 millones, concretando su octava venta neta consecutiva y la decimotercera seguida al cabo de las últimas 14 ruedas de negocios.

Hoy se operaron US$335,1 millones en el segmento de contado (monto 15,8% inferior al de la jornada previa) y en la que el BCRA convalidó un aumento de $0,45 centavos del dólar mayorista (el mayor desplazamiento para un día en cuatro meses), al dejarlo cerrar a $187,82/188,02 por unidad para compra y venta, respectivamente, sólo para tratar de alentar mayor oferta y reducir su pérdida del día y la semana. Sin embargo no lo logró.

El saldo neto vendido creció otro 24% en la semana (había sido negativo en US$211 millones en la anterior) o 78,2% respecto a la previa, momento en que había terminado desprendiéndose de unos US$147 millones, cortando una racha de recompras que se había extendido por siete semanas, apoyada en la versión II del dólar soja e ingresos vinculados a inversiones en infraestructura.

Es una situación que, pese a ser previsible (ante los efectos que ya mostró la sequía y la liquidación anticipada de granos acopiados que fomentara el Gobierno con el incentivo de un tipo de cambio mayor temporal), comienza a inquietar al mercado.

“El drenaje de divisas no se toma respiro en esta etapa, en medio de una recompra de títulos que avanza, lo que hace que los operadores se vuelvan a preocupar por esta dinámica que muestra escasez de dólares y exceso de pesos hacia delante. Eso anticipa que podrían llegar pronto nuevas medidas para alentar la oferta o limitar más la demanda en procura de amortiguar la sangría de reservas”, advierte el analista financiero Gustavo Ber.

“Febrero aparece como otro mes difícil para el BCRA por la gran escasez de liquidaciones del complejo agroexportador, la desaceleración de la demanda mundial y los pagos diferidos de importaciones. Adicionalmente a esto, se sumaron los pagos de la semana al FMI, encarecidos por la suba de tasas global, con lo que se convierten en otro factor de estrés para las reservas, que se encuentran en los menores niveles desde mediados de diciembre”, coinciden en evaluar desde Delphos Investment.

Con la venta del día el BCRA ya sacrificó unos US$621 millones de sus reservas netas en intervenciones sobre el mercado sólo al cabo de las últimas tres semanas.

Es una cifra que supone haber liquidado ya el 31,2% de los US$1988 millones básicamente recuperados gracias a un dólar soja comprado a $230 por unidad por el BCRA durante diciembre.

Otra vez complicados

Otra vez complicados

“La dinámica actual del MULC se explica por un desplome significativo en la liquidación de granos. Los volúmenes aportados por el agro son ínfimos y, así las cosas, la única certeza es que el BCRA volverá a colocarse del lado vendedor, tal como viene ocurriendo todos los meses desde julio de 2022, a excepción de aquellos de dólar soja (septiembre y diciembre). La magnitud de las ventas dependerá de cuántos dólares quiera cederle el BCRA a la demanda privada. En otras palabras, cuánto aceptará resentir la actividad económica”, coinciden en advertir desde Portfolio Personal Inversiones (PPI).

Lo que queda claro además es que está otra vez en riesgo el cumplimiento de la meta de acumulación de reservas pactada con el FMI para el primer trimestre del año.

“Las reservas netas ya bajaron a fin de enero a alrededor US$5700 millones (desde US$7700 millones que habían alcanzado) por las ventas del BCRA por US$190 millones, pagos de cupones de intereses de la deuda por unos US$800 millones; recompra de bonos por US$374 millones; pagos a otros organismos internacionales (que no son el FMI) por otros US$340 millones y cambios de valuación del ORO y los DEG. De este modo se alejaron precisamente en US$2000 millones -y ya algo más- de la meta de US$7700 millones prevista para marzo 2023, por lo que muy probablemente no se cumpla”, alertó al respecto hoy el economista y consultor Fernando Marrul.

Dólar hoy: el Banco Central cerró otra semana a pura pérdida de reservas y aceleró la devaluación del peso para tratar de minimizarla
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