El Banco Central (BCRA) volvió a vender parte de sus reservas propias en intervenciones sobre el mercado de cambio oficial, como al cabo de 11 de las últimas 12 ruedas de enero, lo que hace que haya sacrificado en esta tarea a lo largo del mes poco más de US$190 millones, algo así como un 10% de lo que pudo sumar el mes pasado mediante recompras apuntaladas en la última edición del denominado dólar soja.

Fue tras una jornada en la que debió aportar a plaza unos US$87 millones para poder dar curso a los pedidos de compra que habían superado todos los filtros oficiales y no pudieron ser atendidos por una oferta privada que se desplomó al menor nivel en 16 años. En el caso del agro la caída se justifica dada la sequía y las liquidaciones anticipadas que se dieron por los planes oficiales de estímulo vía precios.

“Estamos ante la peor liquidación de divisas por parte de exportadores desde 2007. Atraso cambiario, cepo y adelanto de liquidaciones bajo el influjo de los ‘dolar soja’ propiciaron un enero con sequía de divisas”, observó, confirmando sus previsiones anteriores, el analista y especialista en agronegocios Salvador Vitelli.

Un aporte en justificado retroceso

Un aporte en justificado retroceso

Con la venta de hoy, el BCRA aportó casi el 30% del total de US$239 millones negociados en la última rueda del mes en el segmento de contado y fue al cabo de una jornada en la que, tratando de reducir su pérdida, permitió un aumento de $0,44 para el dólar mayorista, lo que supone la corrección diaria “más alta del mes para una rueda, a excepción de las de los comienzos de semana”, hizo notar el operador y analista Gustavo Quintana, de PR Cambios.

Limitada por esas ventas la divisa cerró finalmente el mes a $186,80/187,00 por unidad para la compra y venta, respectivamente. Esto determinó, a su vez, que el peso arranque el primer mes del año devaluándose oficialmente un 5,55% contra el dólar estadounidense (tasa que anualizada supondría una pérdida del 67%, que, de confirmarse, resultaría cinco puntos y medio inferior a la registrada el año pasado). Ese porcentaje supone el menor ritmo en los últimos cinco meses, dado que había estado por encima del 6% entre septiembre y octubre, y, a la vez, se había depreciado un 5,91% en diciembre.

De esta manera, el BCRA cierra el segundo comienzo de año con un balance en rojo por pérdida de reservas en intervenciones sobre el mercado (había resignado US$136 millones al cabo de enero de 2022), algo que no está tan común, ya que son resultados que sólo se produjeron en tres oportunidades al cabo de enero en los últimos 20 años.

“Considerando enero vs enero, es el peor inicio de año desde 2014″, apunta al respecto Vitelli.

Lo que la progresión de la estadística cambiaria oficial muestra es que, al cabo de los últimos siete meses, el BCRA sólo consiguió sumar reservas cuando el Gobierno se resignó a concederle al sector sojero un cambio efectivo 40% superior al vigente para el resto del mercado. De otra manera, con un tipo de cambio atrasado (como reconoce la propia estadística oficial), la presión que existe sobre las reservas, pese a los sucesivos aumentos del cepo, tiende a evaporar la tenencia que rearma la entidad a pérdida y sólo gracias a esos programas de estímulo a las ventas.

Dólar hoy: el Banco Central volvió a vender reservas y cerró enero en “rojo”
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