WASHINGTON.- El escándalo por el que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó “totalmente irresponsable” a Donald Trump le ha estallado en sus propias manos. La Casa Blanca ha tenido que reconocer que el mandatario tenía guardados “un número pequeño” de documentos clasificados del gobierno de Barack Obama, cuando era vicepresidente, en su casa en Wilmington, Delaware, una revelación incómoda que dejó a su gobierno a la defensiva, abierto a las críticas mordaces de los republicanos y a una investigación del Departamento de Justicia.

La Casa Blanca informó este jueves a través de un comunicado de un abogado de Biden, Richard Sauber, que los abogados del mandatario revisaron sus residencias en Wilmington y Rehoboth, en Delaware, su estado natal, y hallaron entre documentos personales y políticos “un número pequeño de documentos” del gobierno de Obama que estaban identificados como material clasificado, algo que está prohibido en Estados Unidos, donde todos los archivos oficiales son llevados a los Archivos Nacionales cuando cambian el gobierno.

El fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, nombra a un abogado especial independiente para investigar el supuesto mal manejo de documentos clasificados por parte del presidente Joe Biden en el Departamento de Justicia, en Washington, el 12 de enero de 2023. (OLIVIER DOULIERY / AFP)

El fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, nombra a un abogado especial independiente para investigar el supuesto mal manejo de documentos clasificados por parte del presidente Joe Biden en el Departamento de Justicia, en Washington, el 12 de enero de 2023. (OLIVIER DOULIERY / AFP) (OLIVIER DOULIERY/)

La nueva revelación dejó más complicado a Biden y a su gobierno luego de que se supo que el 2 de noviembre de 2022, antes de las elecciones de medio término, se hallaron otros documentos gubernamentales en el Centro Biden en Washington, vinculado a la Universidad de Pensilvania, un lugar que el propio Biden utilizó como oficina luego de dejar la vicepresidencia. La primeros papeles en la segunda tanda de documentos se hallaron en la residencia de Biden el 20 de diciembre último, y la búsqueda concluyó este martes. La administración de Biden dijo que notificó inmediatamente al Departamento de Justicia acerca de esos documentos, que coopera plenamente con la investigación, y que los papeles “se extraviaron inadvertidamente”.

El presidente Joe Biden, el secretario de Estado Antony Blinken y la esposa de Blinken, Evan Ryan, asisten a un servicio conmemorativo para el exsecretario de Defensa Ashton Carter en la Catedral Nacional de Washington el 12 de enero de 2023 en Washington.  (ALEX WONG / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)

El presidente Joe Biden, el secretario de Estado Antony Blinken y la esposa de Blinken, Evan Ryan, asisten a un servicio conmemorativo para el exsecretario de Defensa Ashton Carter en la Catedral Nacional de Washington el 12 de enero de 2023 en Washington. (ALEX WONG / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP) (ALEX WONG/)

Las últimas revelaciones dejaron en una posición muy incómoda a Biden y a su gobierno, no solo por los potenciales problemas legales que puede generarle al mandatario, sino por las sospechas de falta de transparencia, las demoras en hacer pública la información, y la feroz reacción de Biden cuando se supo que Trump se había llevado varias cajas de material clasificado de su gobierno a su residencia en Palm Beach, Mar-a-Lago. Esos documentos salieron a la luz luego de una redada del FBI.

“¿Cómo podría suceder eso? ¿Cómo alguien podría ser tan irresponsable?”, dijo Biden cuando le preguntaron qué había pensado cuando se supo que Trump tenía documentos clasificados en su residencia. “Y pensé qué información había allí que pudiera comprometer las fuentes y los métodos. Con eso, me refiero a los nombres de las personas que ayudaron, etcétera. Y es totalmente irresponsable”, insistió.

Más allá de las similitudes, abogados y analistas marcaron diferencias entre la situación de Trump y la de Biden. Las dos principales diferencias es cómo se hallaron los documentos, y cuál es la respuesta de ambos. Mientras los documentos de Trump fueron hallados en una redada del FBI luego de varios choques entre sus abogados, los Archivos Nacionales y el Departamento de Justicia, Biden, sus abogados y sus colaboradores informaron sobre los documentos apenas los hallaron, y han reiterado, en varias oportunidades, que cooperan plenamente con la investigación federal. Trump y sus abogados primero negaron tener los documentos en su poder, y luego Trump además respondió de manera desafiante, afirmando que le pertenecían y que los había desclasificado. Los abogados de Biden informaron sobre los documentos y los entregaron “inmediatamente”, indicó la Casa Blanca.

Con todo, Biden y sus colaboradores han evitado brindar muchos detalles en medio de la investigación federal. La vocera presidencial, Karine Jean-Pierre, ha derivado el tema al Departamento de Justicia ante las preguntas de la prensa, y ha reiterado las posturas de los comunicados oficiales.

“Estamos tratando de hacer todo según las reglas”, dijo este jueves Jean-Pierre. “El momento en el que los abogados encontraron los papeles se comunicaron con los Archivos Nacionales, el Departamento de Justicia. Ese es el proceso”, indicó.

Esta semana, Biden dijo en México que se “sorprendió” con el hallazgo de documentos en su antigua oficina de Washington, y este jueves dijo a la prensa luego de una breve declaración sobre la economía en la Casa Blanca que está cooperando “plena y completamente” con la revisión del Departamento de Justicia. Aunque la Casa Blanca evitó dar detalles respecto de cómo y dónde se hallaron los documentos en su casa, un periodista le preguntó por qué guardó papeles clasificados junto a su icónico Chevrolet Corvette.

Joe Biden, en la Casa Blanca. Kevin Dietsch/Getty Images/AFP

Joe Biden, en la Casa Blanca. Kevin Dietsch/Getty Images/AFP (KEVIN DIETSCH/)

“Mi Corvette está guardado en un garage, no es que está en la calle”, respondió el mandatario.

La controversia alcanzó tal magnitud que el fiscal General de Estados Unidos, Merrick Garland, designado por Biden, decidió designar a un fiscal especial –tal como ocurrió con los escándalos Watergate y Rusiagate, por nombrar dos investigaciones históricas– para llevar adelante la pesquisa y dirimir cómo los documentos clasificados terminaron en la casa de Biden, y en el Centro Biden.

“Como dijo el Presidente, se toma en serio la información y los materiales clasificados, y como hemos dicho, hemos cooperado desde el momento en que informamos a los Archivos que se encontró una pequeña cantidad de documentos, y continuaremos cooperando”, dijo el abogado del presidente, Richard Sauber, en un comunicado. “Hemos cooperado estrechamente con el Departamento de Justicia a lo largo de su revisión y continuaremos esa cooperación con el Asesor Especial. Confiamos en que una revisión minuciosa mostrará que estos documentos se extraviaron inadvertidamente, y el presidente y sus abogados actuaron con prontitud al descubrir este error”, afirmó.

Para Biden y los demócratas, el hallazgo de documentos clasificados en poder de Biden abre un inesperado y conflictivo frente en su interminable puja con los republicanos. El nuevo presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, dijo que las revelaciones ameritaban una investigación del Congreso.

“Esto se supo antes de la elección”, dijo McCarthy en una conferencia de prensa en el Capitolio. “El Congreso tiene que investigarlo”, agregó.

El hallazgo de documentos clasificados en su casa complica a Joe Biden: nombran a un fiscal especial para investigar
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