El descubrimiento de un cargamento de cocaína escondida en parlantes potenciados enviados por encomiendas desde la frontera caliente del narcotráfico derivó en una serie de entregas vigiladas que permitió detener a cinco dealers y encontrar un centro de acopio de estupefacientes en la provincia de Buenos Aires.

Los procedimientos, que contaron con autorización judicial y participación conjunta de efectivos de la Aduana-AFIP y de la Gendarmería Nacional, comenzaron cuando agentes aduaneros de la delegación La Quiaca, en la frontera de Jujuy con Bolivia, inspeccionaron la carga de un transporte de encomiendas.


alojamiento wordpress

Las imágenes del ScanVan revelaron que cuatro parlantes potenciados contenían algo más que cables, circuitos y bocinas. Había paquetes que totalizaban 21,169 kilos de cocaína, El juzgado federal de Garantías de Jujuy ordenó que la sustancia fuera reemplazada por harina y que se articulara una entrega vigilada para establecer, en destino, quiénes eran los compradores de la droga. Había dos direcciones: una en el barrio porteño de Liniers y otra, en la ciudad de Córdoba. Se enviaron dos bultos a cada lugar.

Efectivos dependientes de los escuadrones de Operaciones Antidrogas, y de la Unidad Especial de Procedimientos Judiciales y Delitos Complejos (Uesprojud) Buenos Aires, con apoyo del personal AFIP- Aduanas, detuvieron a dos bolivianos que se presentaron en una empresa logística del barrio porteño de Liniers para retirar los cuatro parlantes empaquetados para envío. Otro tanto ocurrió en Córdoba, donde fue arrestada una pareja de la misma nacionalidad.

Tras esos arrestos, y con nueva información disponible, la Unidad Fiscal de Jujuy ordenó un allanamiento en un inmueble de la localidad de 9 de Abril, en Monte Grande, partido de Esteban Echeverría. Ese era el centro logístico de acopio de la droga; los gendarmes encontraron 50 kilos de cocaína, 38,655 kilos de sustancia de corte y más de cinco kilos de marihuana. Fue detenida una mujer que tenía bajo su cuidado el cargamento ilegal.

Mientras, otra unidad de transporte de encomiendas de la misma empresa que había sido interdictada en Jujuy, y también provenía de La Quiaca, fue detectada en tránsito en la ruta nacional 9, al norte de la capital cordobesa. Personal de la Sección de Seguridad Vial Sinsacate, controló una encomienda cuyo destinatario tenía un nexo familiar con quien había remitido el paquete original desde Jujuy. Pasadas a través del ojo del escáner móvil, aparecieron de nuevo las imágenes sospechosas. Había bolsas que contenían 10,3 kilos de cocaína.

En total, fueron secuestrados 81,5 kilos de cocaína, valuados en 185 millones de pesos, según informaron fuentes de la Aduana y de la Gendarmería.

Entregas vigiladas. Detienen a cinco que fueron a retirar encomiendas con cocaína y descubren un centro de acopio de drogas

Deja un comentario