Después de que LA NACION revelara, en detalle, la cifra que ya repartió el Gobierno entre los molinos que integran el Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (FETA), se conoció una denuncia que presentó una ONG ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) contra las entidades y empresas que crearon este fideicomiso. La acción administrativa es puntualmente contra Molino Cañuelas, la Secretaría de Comercio, la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) y el BICE porque la herramienta “excluye del mercado” a las pymes del sector, según argumentaron. LA NACION se contactó con la firma de Aldo Navilli, donde respondieron que si bien habían tomado conocimiento de la denuncia por un medio, no sabían nada más.

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En el documento, que consta de más de 100 páginas y al que tuvo acceso este medio, argumentan que hubo “conductas anticompetitivas”, que van en perjuicio de una larga lista de molinos -de los 151 que hay- de menor amplitud y “utilizar el FETA con fines de dominación de mercado y para revertir la situación ruinosa de la empresa”.

En la denuncia realizada en diciembre pasado y ratificada el 13 de enero, por la fundación Impulsar [Industrias Medianas y Pequeñas Unidas Locales Sociedad Argentina]-Simple Asociación, resaltan que “el FETA fue creado a medida de Molino Cañuelas e incluso reformado para permitirle incorporarse a pesar de tener deudas con la AFIP y juicios contra el Estado”. Esta ONG ya había realizado acciones contra estas entidades por prácticas anticompetitivas.

“Lo que se hizo fue denunciar sobre todo a Molino Cañuelas que nunca había sido denunciado por el FETA. Para nosotros es muy claro esto: deja afuera a molinos chicos, porque pone condiciones que son muy difíciles de cumplir e información muy minuciosa que los molinos no tienen y regularidades fiscales que son muy difíciles”, puntualizó a LA NACION Eduardo Favier Dubois, el abogado que patrocina a la ONG.

Molino Cañuelas es la firma que más procesa trigo para harina en el país

Molino Cañuelas es la firma que más procesa trigo para harina en el país (Molino Cañuelas/)

En Impulsar afirman que el mecanismo creado por el entonces secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, en marzo de 2022, para subsidiar la bolsa de harina de 25 kilos que entregan los molinos a las panaderías, juntó 400 millones de dólares. “El FETA no hizo más que favorecer la posición dominante de un grupo empresario en el mercado de la harina de trigo, mediante una evidente maniobra de competencia desleal en perjuicio de las pequeñas empresas. Jamás sirvió para contener la suba del pan. Los precios del pan común medidos por el Indec pasaron de 207 pesos por kilo en diciembre de 2021 a 428 pesos a fin de 2022″, ampliaron en Impulsar.

La ONG especificó en su denuncia que “Molino Cañuelas controla más del 20% de la molienda de trigo en la Argentina y es el principal beneficiado por el subsidio a la harina 0000 cuando sus costos, derivados de la economía de escala, no lo necesitan”. Además, mencionaron que ese producto “no forma parte del objetivo el decreto 108/2002 que estableció la emergencia alimentaria”. Esta acción que tomaron desde esta fundación se da tras la denuncia penal de diputados de la Coalición Cívica contra Feletti, por supuestas irregularidades con el manejo de este fideicomiso, pero ahora, la ONG acudió a la CNDC donde hizo la denuncia administrativa.

Para Favier Dubois, los precios fijados en el FETA dejan “fuera del mercado” a los pequeños molinos, aunque ingresar al mecanismo sea optativo. Si hay alguien que se acogió al fideicomiso, después nadie te compra a ese precio y eso te va dejando fuera de mercado, perjudica a los chicos y favorece a Cañuelas, como desde siempre. No es una medida efectiva que ayude a bajar el precio”, amplió y explicó que la propia Secretaría de Comercio “debería cuidar que no haya alteraciones de la competencia, preferencias y exclusión o impedir que no haya barreras de mercado”, algo que está “incumpliendo”.

En 2016 Impulsar -Simple Asociación presentó una denuncia en la que señaló que “Molino Cañuelas ejercía una clara posición dominante en el negocio”. Después de varios años, en abril de 2022, la firma de Aldo Navilli y la FAIM fueron multadas por el gobierno nacional a través de la resolución 332/22 [publicada en el Boletín Oficial], documento que había firmado el propio Feletti, quien por entonces estaba a cargo de la cartera de Comercio, donde les exigía a ambas pagar $150 millones.

Roberto Feletti ocupaba el cargo de secretario de Comercio cuando se creó el FETA

Roberto Feletti ocupaba el cargo de secretario de Comercio cuando se creó el FETA

Las sanciones siguieron contra la Cámara de Industriales Molineros por $93.974.602 y la Asociación Pequeñas y Medianas Industrias Molineras de la República Argentina (Apymimra) por $51.131.995. La acusación, en rigor, remontaba al 4 de abril de 2018, cuando Impulsar -Simple Asociación presentó ante la CNDC una denuncia contra las empresas y entidades multadas, que hoy están apeladas ante la Justicia correspondiente.

Según agregaron en el documento, esta firma “enfrenta un concurso de acreedores con pasivos multimillonarios, que se aproximan a los 1318 millones de dólares al momento de iniciado el trámite judicial”. En otra parte de la denuncia añaden que “existen serios indicios de que Cañuelas organizó el FETA a través de la FAIM y utilizó a la Secretaría de Comercio para su beneficio personal en detrimento de las necesidades reales del Estado y en perjuicio de los molinos”. Además, afirman de que se fijaban precios por debajo de los costos para las empresas chicas y un método de desfinanciamiento de su capital de trabajo.

En un pedido de información pública que hizo LA NACION y publicó semanas atrás, se pudo constatar que Molino Cañuelas, Molinos Florencia y Molisud S.A. fueron los primeros, de los 23 que hay hoy anotados, en inscribirse a esta herramienta; por ende, en percibir la “compensación estatal”. “El Grupo Cañuelas no solo pudo seguir funcionando pese a sus abultados pasivos, sino que recuperó una porción del mercado que era ya abusiva e incluso la superó alcanzando un 29,52% ya a en junio de 2022″, dijeron.

En el documento mencionaron que “han pedido concretamente la inhibición de la Secretaría de Comercio, además de una medida cautelar de suspensión del sistema y la aplicación de las multas que correspondan ante la gravedad de los sucesos y la inmediata suspensión del FETA como mecanismo distorsivo impulsado por las propias autoridades de la Secretaría de Comercio y la FAIM”, y que de igual forma se dirigirá ante la Justicia Federal en lo Penal.

La respuesta de Molino Cañuelas y FAIM

LA NACION se contactó con el abogado de Molino Cañuelas, quien explicó que todas las empresas del sector están habilitadas para poder ingresar a este mecanismo. “Desconocemos los motivos por los que otros molinos no se quieren sumar; el ingreso es abierto a cualquiera y ningún requisito es de imposible cumplimiento. Es una decisión empresarial, no de otra índole”, respondió Juan Manuel González Capra, director de Legales e Institucionales de Molino Cañuelas, quien indicó que desde que se puso en marcha la herramienta se viene cuestionando.

Harina de Trigo

La ONG acusa a estos tres actores de “utilizar el FETA con fines de dominación de mercado (Shutterstock/)

El letrado mencionó que la denuncia “no merece preocupación”, porque el sistema solo crea un mecanismo de subsidio para que la harina se mantenga en un precio razonable y que se complementa con los Precios Justos, hoy en vigor, donde tienen más de 100 productos. Además, mencionó que los requisitos para ingresar al sistema “son los más básicos”, que “no está hecho para favorecerlos” y que cada uno “puede participar en función de su molienda”.

Respecto de la “eliminación” que busca Impulsar, González Capra sostuvo que “no es posible” porque es un mecanismo creado por el Estado, que “escapa de las empresas”, y que “no hay otro mecanismo para que las empresas puedan sostener los precios”.

Para poder ingresar al mecanismo, los molinos tienen que tener todas las obligaciones fiscales y patronales al día. “Al FETA es libre de entrar y salir el que quiere, por lo tanto, es inconcebible pensar que FAIM pueda beneficiar o perjudicar a uno u otro. FAIM representa a toda la industria y a todos los tamaños de molinos, así lo hace desde hace 70 años, y así lo seguirá haciendo, buscando siempre lo mejor y el mayor consenso de todos sus asociados”, respondieron finalmente desde la federación.

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