Esta semana vuelve a celebrarse el Coloquio de IDEA, foro empresario que reúne a los representantes de la cúpula dirigencial más selecta y en el que suelen reflejarse las demandas de este particular sector económico social. Un lugar común de estos encuentros es la queja extendida por los «excesivos costos laborales» y contra «la presión impositiva», dos ítems que siempre entran en la cuenta de los factores que «desalientan la inversión» y «afectan el clima de negocios». Frases y consignas que toman relevancia, sobre todo, cuando el gobierno no es del signo político que más identifica a estas dirigencias empresarias. Y sin embargo, dentro de la última década, fue de la mano de estos gobiernos «nacionales y populares» que estas empresas de cúpula han obtenido los mejores resultados económicos. 

Así lo demuestra un estudio realizado por CEPA sobre la facturación y ganancias de las 500 mayores empresas del país desde 2012 a la fecha con tres gobiernos diferentes, que encabezaron: Cristina Kirchner (2012/2015), Mauricio Macri (2016/2019) y Alberto Fernández (2020/2022).


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Facturación y utilidades

El detallado análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que dirige Hernán Letcher, revela que los ingresos (facturación) de las primeras 500 empresas del país tuvieron, en el período 2012/2015, un promedio anual de 258.767 millones de dólares (medido en divisas estadounidenses para darle cierta homogeneidad a la comparación interanual). Y que ese ingreso promedio descendió, durante el macrismo, a u$s 221.901 millones. Es decir, con una caída del 14 por ciento en dólares.

Si se compara el resultado en ventas del último año de cada uno de estos períodos, se observa que entre la facturación de 2015 (último año de gestión de CFK), que fue de u$s 259.143 millones, y la correspondiente a 2019 (último año de Macri), de u$s 198.675 millones, el descenso es del del 23,3 por ciento.

Al comparar las ganancias obtenidas por la cúpula de los 500 en esos mismos períodos, se verifica que en los cuatro años de CFK (2012/2015) promediaron una suma de 21.063 millones de dólares, mientras que en el período posterior (Macri, 2016/2019), esas mismas empreasas recibieron utilidades de u$s 16.035 millones por año en promedio. Un 24% menos que en el período anterior.

En el caso de las utilidades, la comparación entre los resultados alcanzados en el año de despedida de cada una de estas dos gestiones da una diferencia mucho más brutal que en el de la facturación. En 2015, «las 500» sumaron utilidades por u$s 24.563 millones, mientras que en 2019 acumularon ganancias por u$s 13.941 millones. La caída en el año de salida de Macri es del 45% con respecto al último de Cristina. 

El cuco de la presión tributaria

Al analizar cómo impacta el pago de impuestos en las 500 empresas más grandes del país, CEPA señala que, entre 2012 y 2019 la relación entre la carga tributaria y la facturación estuvo en promedio en el 11,2%. Esta proporción, por lo baja, vaciaría de argumentos a la tan mentada «excesiva presión fiscal». 

Pero, además, si se considera la situación de un conjunto de empresas pertenecientes al top ten de las más grandes empresas del país (Arcor, Molinos, Aluar, Ledesma y La Anónima), se verifica que esa relación se reduce aun más: el peso de los impuestos sobre las ventas se reduce al 5,3% (promedio entre 2017 y 2022).

La incidencia de los costos laborales

Con respecto al otro argumento emblemático de las entidades empresarias de cúpula, el referido a «la carga de los elevados costos laborales», el CEPA presentó como resultado del estudio de  los datos de las 500 empresas más grandes del país, que en promedio entre los años 2012 y 2019 sólo representaron el 14,8 por ciento de las ventas. «Un porcentaje que difícilmente
pueda constituir un impedimento a la actividad empresarial y a la contratación laboral», refiere el informe de CEPA.

La realidad y las expectativas

En el último capítulo de su informe, CEPA analiza la correspondencia entre la realidad reflejada en los números ya comentados y las expectativas de esta cúpula empresaria. Para medir esas expectativas, el informe toma los resultados de la encuesta anual realizada por la organización del Coloquio de IDEA, en la que
participan los dueños y ejecutivos de más de 200 firmas.

Señala, al respecto, que «entre 2012 y hasta mediados de 2015 los empresarios consultados por el
Coloquio de IDEA sostienen, en cerca del 50% de los casos, que la rentabilidad
de sus empresas disminuiría en los meses venideros, bajo el gobierno de CFK.
Sólo el 20% indica que aumentará su rentabilidad y otro 30% que no habría
cambios».

«A la inversa –explica el informe–, en octubre de 2015 y ante la posibilidad de cambio de gobierno, el 50% de los empresarios respondió que su
rentabilidad aumentaría en meses próximos. Pero más cerca en el tiempo, en octubre de 2019, volvieron a predominar las
expectativas negativas: el 60% consideró que se reducirían sus ganancias, ante
la inminente victoria del FDT y derrota electoral de Juntos por el Cambio·.

El informe concluye que «cada uno de los pronósticos
reflejados en IDEA fue refutado por los números concretos: bajo gobiernos populares esperaron perder rentabilidad, pero en verdad
ganaron. Bajo un gobierno de derecha y con las políticas que reclamaban
en el Coloquio de IDEA, pronosticaron ganar más, pero en verdad sus ganancias
fueron menores».

No paran de ganar

Incluso frente al gobierno actual, con el que arrancaron con expectativas negativas y demandas de reducción de costos laborales e impositivos, se verifica al menos en las grandes firmas de las que existen balances disponibles, que sus ganancias siguieron trepando en 2021 y primeros meses de 2022. 

Sólo en el primer trimestre de este año, La Anónima (cadena de hipermercados, Peña Braun) y Aluar (aluminio, Madanes) obtuvieron utilidades operativas por u$s 26 millones la primera, y u$s 248 millones la segunda. En ambos casos, el resultado es 250% superior al del mismo período del año 2021. 

En el primer semestre del año, las ganancias operativas de Ternium (acero, Rocca) fueron de u$s 458 millones; las de Pan American Energy (petrolera, Bulgheroni), 422 millones; Arcor (alimentación, Pagani), 166 millones; Tecpetrol (petróleo, Rocca), 140 millones, Molinos (alimentos, Pérez Companc), 26 millones, y Clarín (medios y telecomunicaciones, Magnetto), 22 millones. Ledesma (azúcar y papel, Blaquier), obtuvo u$s 76 millones de resultado operativo en su balance anual cerrado en mayo. 

En promedio, el aumento de sus ganancias con respecto al ejercicio anterior oscila entre el 50 y el 60 por ciento. En dólares. Todos esos nombres de referencia son los de sus dueños  y asistentes destacados en cada Coloquio de IDEA. También, los que conducen políticamente  y orientan la opinión de esa cúpula empresaria. 

Source: economia – pagina 12

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