Portugal avanza con la idea de aplicar impuestos extraordinarios a las empresas que se beneficiaron con la guerra en Ucrania, que comprendería a las firmas energéticas, las alimenticias y los supermercados. El primer ministro, el socialista António Costa, afirmó que en 2023 «se elevará la presión fiscal para las empresas energéticas que han logrado grandes beneficios por la crisis de la guerra y también al sector de la distribución, que tributará por los beneficios que está teniendo injustificadamente por esta crisis de inflación».

Source: economia – pagina 12


alojamiento wordpress

Deja un comentario