Quien escribe no es fanático del fútbol. Sin embargo, como les pasará a muchos de ustedes, el Mundial despierta pasiones escondidas. Y como nos sucede en este país, el periplo mundialista fue un sufrimiento: perder frente a Arabia Saudita, el sufrimiento con Países Bajos y, finalmente, el partido infartante contra Francia. ¿Qué podemos aprender para la vida corporativa del liderazgo del equipo campeón? Sin querer hacer ciencia cierta sobre este tema, exploramos algunas características del director técnico, Lionel Scaloni y de su propio equipo.

Humildad: Se habla mucho de la humildad en el liderazgo, pero se practica poco. En un equipo lleno de estrellas, si no sos humilde te comen crudo. ¿Qué hace un líder con un equipo donde todos brillan? Concentrarse en la estrategia y táctica del equipo y dejarles la gloria a los jugadores. ¿Difícil? Sí, casi imposible cuando el liderazgo es una negociación con el propio ego. Los mejores técnicos de la selección y líderes en las organizaciones son los que demuestran humildad y gran capacidad de trabajo. Los fanfarrones y egocéntricos no terminan bien. Paulo Dybala, jugador de esta selección y también en el Mundial de Rusia en 2018 dijo sobre el técnico del seleccionado en aquel entonces, Jorge Sampaoli: “Es raro que el entrenador no salude a un jugador, que no le pregunte cómo está, como se siente. Fue la primera vez que me pasaba. Y bueno, fue así”.

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Reconocer a los talentos: El equipo argentino, como tantos otros de este Mundial, es un equipo de estrellas internacionales que cotizan alto y que ganan más que el propio director técnico. Una habilidad fundamental es reconocer a los talentos y poder hacer uso de las habilidades manejando los egos. Recordemos el malhumor de Cristiano Ronaldo que no comenzó el encuentro dentro de los once titulares cuando Portugal goleó a Suiza. La estrella portuguesa se retiró solo al vestuario, mientras el resto del equipo festejaba. Hay que evitar mirar al equipo con las lentes de que el talento solo se encuentra en los jugadores estrellas. En este sentido, hay que tener una mirada organizacional del talento, que incluye a las estrellas y a las no tanto pero que hacen explotar las mejores condiciones del equipo.

Integrar experiencias y generaciones distintas. Marcelo Romeo, autor de Domar el riesgo (Granica, 2022) considera que, en cualquier grupo, cruzar los aportes de los consagrados con las pujantes ideas de los recién llegados potencia al conjunto. Scaloni logró amalgamar la trayectoria de los “expertos” como Messi o Di María que ya están más de salida de la Selección, con la gente más joven como Enzo Fernández. De esta manera, también abre las puertas a la conformación del futuro de este seleccionado donde la nueva generación incorpora los valores de la anterior y aporta sus nuevas habilidades.

Cabeza fría para decisiones calientes: El fútbol es exitista, y más para nuestra sociedad que no quiere jugadores, quiere héroes. En ese contexto, las decisiones de corto plazo tienen alto impacto y requieren ser gestionadas con claridad. Esto es clave para sobrevivir las tensiones e incertidumbres que presenta el partido. Todo el análisis previo que hace el líder usando intuición, conocimiento, experiencia y ciencia de datos, tiene que permitirle un proceso de decisión rápido cuando las papas queman y las decisiones no pueden ser delegadas.

Los mejores técnicos de la selección y líderes en las organizaciones son los que demuestran humildad y gran capacidad de trabajo.

Los mejores técnicos de la selección y líderes en las organizaciones son los que demuestran humildad y gran capacidad de trabajo. (Aníbal Greco/)

Resiliencia y anti fragilidad: Dos conceptos claves que podemos sacar del liderazgo del equipo mundialista es la resiliencia y la anti fragilidad. La resiliencia es resistir a los embates y permanecer igual (o parecido). Nassim Taleb, el célebre autor de El Cisne Negro, acuñó otro concepto que sumamos al aprendizaje del liderazgo de Scaloni y del funcionamiento equipo argentino: la anti fragilidad. Taleb considera que “Algunas cosas se benefician de los sobresaltos, prosperan y crecen cuando se exponen a la volatilidad, la aleatoriedad, el desorden y los factores estresantes y aman la aventura, el riesgo y la incertidumbre”. Eso es la anti fragilidad. Scaloni y el equipo demostraron tanto resiliencia como anti fragilidad para poder avanzar frente a la adversidad (ejemplo, perder ante Arabia Saudita) o aprovechar las incertidumbres de partidos complejos para ir adaptando la táctica al contexto cambiante.

Generar un equipo por sobre las estrellas: Scaloni no pierde oportunidad de reconocer a figuras como Lionel Messi y el orgullo de dirigirlo. Pero tampoco deja de anteponer el carácter del equipo por sobre las estrellas individuales. Luego del partido contra Países Bajos dijo: “En este Mundial dimos sobradas muestras de carácter, este equipo muestra facetas según lo que pide el partido, siempre sabe lo que tiene que hacer”. Generar ese espíritu, querer ser parte de algo más grande que la individualidad y el estrellato propio, es algo que un líder tiene que generar. Es un intangible, tal vez el más valioso.

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Alineamiento: ¿Alguien recuerda si en el equipo hubo tensiones? ¿Hubo comentarios de los jugadores sobre el tema? No. Los trapitos sucios del equipo quedan en el equipo y eso es algo que el líder tiene que poder manejar bien. Todos podemos imaginarnos que un vestuario en un momento de crisis debe ser un hervidero, pero el equipo argentino siempre salió unido y con un mensaje coherente. Ese es el trabajo del líder, alinear al equipo en el mensaje y los valores que se quieren transmitir.

Generar identidad y confianza: La unidad del equipo, el mensaje coherente, la consistencia demostrada por todos, generaron que la sociedad reconociera al seleccionado como un equipo fuerte y consolidado. En la comunicación y el ejemplo se cocina el liderazgo y las características de un equipo. Messi pudo brillar y ser coronado el mejor jugador del Mundial gracias a la confianza en el equipo detrás de él. La confianza es el espíritu del equipo que permite mirarse y entender lo que se piensa con un solo gesto. La prudencia y el profesionalismo de Scaloni como la del equipo cierran cualquier grieta en el mismo, y eso es muy valorado en cualquier organización zigzagueante por la crisis.

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