Desde anteayer se vienen registrando lluvias dispersas en diversas regiones agrícolas, pero, según los especialistas, todavía en general no son suficientes para mejorar la disponibilidad de agua en los suelos y revertir la situación crítica que atraviesan los cultivos de soja y maíz afectados por la sequía. Pueden mejorar la situación en los lugares que hayan acumulado más de 20 milímetros que, no obstante, requerirán más precipitaciones.

Como ayer señaló la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Argentina atraviesa la peor sequía en más de 60 años. La entidad recortó en 12 millones de toneladas la estimación de cosecha de soja y ahora aguarda una producción de 37 millones de toneladas. Se perdió el 25% de la oleaginosa que se preveía de producción.

Lluvias de las últimas 24 horas en la región agrícola núcleo

Lluvias de las últimas 24 horas en la región agrícola núcleo

En diálogo con LA NACION, Natalia Gattinoni, meteoróloga del Instituto de Clima y Agua del INTA, explicó que para estos días se preveía la entrada del frente frío que dejó lluvias “con acumulados variables”.

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Según detalló, en el noroeste bonaerense llovió menos de 10 mm. En tanto, en el sudoeste “hubo acumulados más destacados”, como en la localidad de Coronel Suárez, con 40 mm. Sobre el sudeste se registraron más de 15 mm, como en Dolores con 28 mm y en Mar del Plata con 19 mm. El sur y el norte de Santa Fe y Entre Ríos casi no recibieron milimetrajes.

Al analizar lo que fue el evento, la especialista indicó: “Es un nuevo aporte que quizás no sea suficiente para la recarga del suelo, pero suma. Además, con el descenso de temperatura que provoca, se crea un ambiente más adecuado, reduciendo el estrés de los cultivos. No obstante, el impacto lo evaluaremos en los próximos días”.

La provincia más beneficiada por las lluvias fue Córdoba. Tomás Kember, del área de agrometeorología de la Bolsa de Cereales cordobesa, indicó que los registros fueron desde 15 mm hasta 45 mm. Hay zonas en donde alcanzaron los 64 mm. Entre otros lugares, en Pavín y Vicuña Mackenna llovió 64 mm y 60 mm, respectivamente. En Ordóñez las precipitaciones fueron de 50 mm. En tanto, recibieron 35 mm Viamonte, Rayo Cortado, Santa Eufemia, Etruria. En Bell Ville se contabilizaron 29 mm; 30 mm en Río Cuarto y 27 mm en Washington.

Kember detalló que las lluvias llegaron con aproximadamente un 35% de la superficie con los cultivos de maíz y soja en estado de regulares a malos. Indicó: “Estas lluvias son favorables y van a ayudar, pero por el estrés hídrico que venían sufriendo se van a necesitar más precipitaciones. Es importante que llueva en el periodo crítico que va a ser a finales de enero y en febrero; es el llenado de granos y se empieza a definir el rendimiento”.

Un campo hoy en Inriville con soja. Foto P. Ioele

Un campo hoy en Inriville con soja. Foto P. Ioele

Por otro lado, sostuvo: “Para este trimestre está pronosticado un 60% de condiciones neutrales del fenómeno oscilatorio del Niño, así que se esperan más lluvias cercanas al promedio y esperemos que pueda revertirlo”.

Detalló que en maíz hasta el 15 de diciembre pasado se había sembrado aproximadamente 3.300.000 hectáreas, con un atraso del 13%, y en soja casi 4.000.0000, en este caso sin demora.

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En tanto, de la región núcleo la provincia de Santa Fe prácticamente no recibió agua en el sur. Tuvo hasta el momento registros menores a 10 mm. Según los datos aportados por la BCR, llovió 4,8 mm en Bigand, 1,2 mm en Chovet, 3,34 mm en Pujato y 3,2 mm en Zavalla, en el sur provincial.

Al respecto, Cristian Russo, jefe de estimaciones de la BCR, indicó que en las zonas donde llovió menos de cinco milímetros “probablemente va a empezar a escucharse que se pierden lotes”.

Destacó: “A quienes entre hoy y ayer puedan acumular 25 mm les va a dar respiro y la posibilidad de aguantar hasta la próxima lluvia que llegue a fin de enero e incluso de pasar el mes. Y tal vez puedan llegar a sembrar algún lote más. Por eso había tanta necesidad de que se den estos milímetros para que los lotes de soja de segunda [corresponden a siembras posteriores a la cosecha de trigo] puedan aguantar que es lo que en este momento está más crítico”.

Llovió, pero no alcanzó para frenar la agonía del maíz y la soja
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