Hoy habló la abogada de Romina Luongo, la mujer acusada por los familiares y amigos de Tomás Emery de haberlo atropellado y abandonado en el puente de Libertador cuando el joven de 26 años circulaba en moto y ella en un Orix Azul. La letrada, Patricia Carou, negó esa versión y aseguró: “Ella prestó asistencia llamando al 911 y luego entendió que no podía ayudar más”.

El hecho ocurrió cuando Emery circulaba en moto por el túnel de Avenida del Libertador y La Pampa, en el barrio porteño de Belgrano, cerca de las 19. Tras conocerse el hecho, los familiares viralizaron por las redes sociales que estaban buscando a una mujer rubia que manejaba un Orix azul, que habría encerrado y chocado al joven, y luego lo habría abandonado.

Carou explicó hoy en una entrevista con C5N que Luongo, que trabaja en la secretaría judicial de Cañuelas, conducía su auto y viajaba junto a su hermana, que es personal civil de la Policía de la Ciudad, y su sobrino menor de edad, cuando al pasar por el puente vio en el espejo retrovisor que un joven que andaba en moto volaba por los aires hasta caer.

“Ella fue testigo no presencial, ella advierte por el espejo retrovisor lo que pasó. Se bajó y un joven que estaba con Emery le dijo que no se acerque porque no era agradable ver el estado en el que había quedado el muchacho. Le preguntó si habían llamado al 911, le dijeron que no, entonces ella volvió al auto a pedir el auxilio policial y médico. Después, entendió que su presencia era innecesaria y su sobrino, que es un menor de muy corta edad, estaba muy asustado y alterado, por lo que decidió irse”, explicó Carau.

Sobre los primeros trascendidos sobre el accionar de Luongo, dijo: “Hay apreciaciones erróneas, entiendo, propio de la angustia de amigos y de la familia por desconocer la situación. La intención de ella no era darse a la fuga”, detalló.

“Estamos hablando de dos funcionarias públicas que conocen cuáles son sus obligaciones y que son ajenas al hecho”, aclaró y detalló: “Cuando supo la repercusión que tomó el asunto, se quiso presentar ese mismo día, pero la fiscalía estaba cerrada. Pusimos a disposición el automotor y la fiscalía entendió que había que secuestrarlo en el lugar para que el auto no se moviera y se encontrara en las condiciones exactas en las que estaba. Entregamos el teléfono y está la llamada de 43 segundos que se realizó a las 19.20, y eso figura en la sentencia de exención de prisión”, explicó.

Para explicar por qué se permitió la eximición de prisión, dijo: “Los peritos que recibieron el coche manifestaron que la moto aparentemente derrapó en la entrada del túnel porque se encontró el espejo retrovisor de la moto y la moto a unos cuantos metros cerca de la moto. Se determinó que el auto no lo tocó ni lo encerró”.

Caraou dio detalles sobre cómo habría sido la intervención de su defendida tras el siniestro. “Ella venía por el carril lento y la moto iba por el carril rápido a excesiva velocidad, según dicen. Ahora si tuvo un desperfecto mecánico, si es un desperfecto del suelo que le provocó que perdiera el equilibrio y tuviera un golpe mortal lo desconocemos. Todo eso producto de las pericias que se den oportunamente”, detalló.

“Más allá de que yo soy ahora su representante legal, soy amiga de toda la vida. El mismo día que tomó conocimiento de la repercusión del hecho en los medios se comunica conmigo. Conozco sus características y es excelente funcionaria judicial y sé que nunca se daría a la fuga”, dijo.

“En la cámara se ve cómo ella ingresa por el carril lento y la moto por el rápido. Eso es coincidente con lo que me relata”, explicó.

Por último, dijo que su defendida está tranquila, que no está arrepentida de haber dejado la escena del siniestro y que “ella dice que la conmocionó mucho cómo voló el muchacho de la moto” al momento del accidente.

“No lo chocó ni se fugó”: habló la abogada de la mujer acusada de atropellar al joven que murió en Belgrano
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