PINAMAR, enviado especial-. Boutique es el boliche que más gente convoca en Pinamar. Antes, esa medalla se la colgaban Ku y El Alma, un complejo de discotecas ubicado a pocos metros del actual parador de moda, en el límite con Ostende.

De día, Boutique es el balneario al que van los adolescentes y jóvenes. De noche, es el lugar al que “hay que ir” para pasarla bien. Influencers, modelos y cantantes (hace poco estuvo Rusherking) lo frecuentan. Justo en su recital, Rusherking hizo un pedido de justicia por Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes a la salida de un boliche en Villa Gesell.

PINAMAR. Nicolás y Federico fueron golpeados brutalmente por patovicas, al pretender ingresar con sus respectivas entradas, al boliche Boutique de Pinamar.
Al día siguiente clausuraron este lugar por la presencia de menores en el mismo y así continúa hasta hoy.

PINAMAR. Nicolás y Federico fueron golpeados brutalmente por patovicas, al pretender ingresar con sus respectivas entradas, al boliche Boutique de Pinamar.
Al día siguiente clausuraron este lugar por la presencia de menores en el mismo y así continúa hasta hoy. (Marcelo Manera/)

Los menores hacen de todo por entrar a Boutique, aunque por ley no pueden. Van con DNI de otros adultos y se inventan todo tipos de excusas. Porque no quieren quedarse afuera.

Se supone que tampoco se puede ingresar después de la 4 de la mañana, sin distinción de edad, porque así lo dispone la norma en la provincia de Buenos Aires. En la madrugada del domingo, guardias de seguridad privada contratados por la disco, que está sobre la playa, usaron ese argumento ante Federico, su hermana, Nicolás y Matías, un grupo de amigos de Quilmes que tenía entradas y salían por primera vez al parador.

“Les pedimos que nos devolvieran el dinero y nos dijeron que no. Otra gente que tenía el mismo inconveniente trató de correr el vallado. Y los guardias salieron a impedirlo. Nosotros, entramos. Teníamos las entradas, éramos mayores, no había ningún impedimento”, cuenta Federico (24) a LA NACION.

PINAMAR. Nicolás y Federico fueron golpeados brutalmente por patovicas, al pretender ingresar con sus respectivas entradas, al boliche Boutique.

PINAMAR. Nicolás y Federico fueron golpeados brutalmente por patovicas, al pretender ingresar con sus respectivas entradas, al boliche Boutique. (Marcelo Manera/)

A su lado está Nicolás, hijo del padrino de Federico. Los dos fueron víctimas de una brutal paliza por parte de los patovicas del lugar, que, sin mediar palabra, y tras haber pasado el primer vallado, fueron golpeados con saña pese a estar sujetados por otros guardias. “A mí me pegaron con un handy en la cabeza. Yo ya estaba agarrado por otros y viene el tipo y me pega de nuevo”, dice.

A Nicolás le pasó algo similar. Un guardia, según precisan ellos, el mismo, se abalanzó sobre él cuando ya estaba en el piso y le partió la cabeza con el handy. “Un centímetro de diferencia y me pegaban en la nuca y me mataban”, relata Federico. LA NACION accedió a otro video que ya está en poder de la fiscalía número 5 de Pinamar. Se ve con claridad que lo que cuentan los chicos ocurre al pie de la letra. La agresión de los integrantes de la seguridad privada es salvaje y no se ve amenaza alguna por parte de los atacados. Mucho menos, algo que justifique que una persona “amarrada” por otros empleados sea golpeada con un handy en la cabeza.

Energy Group, la empresa de Víctor Stinfale, es la dueña de Boutique

Este medio se comunicó con el encargado de la discoteca, pero no recibió respuesta aún. Boutique pertenece a Energy Group. Es el mismo grupo empresario que compró el edificio de Ku y El Alma y que ahora reabrió un pequeño espacio en ese sitio para los mayores de 30. Detrás del grupo, como CEO, está Víctor Stinfale, el abogado que también era propietario de Time Warp cuando murieron cinco adolescentes en una fiesta electrónica. Él fue sobreseido de culpa y cargo. Es, además, el dueño de la marca Speed. LA NACION también se contactó con Stinfale, sin éxito.

Boutique se inauguró hace varios años. El verano pasado hubo varias grescas entre jóvenes. Es un punto de concentración también para los famosos after beach, aunque sobre la arena. Stinfale había comprado Ku para levantar un hotel cinco estrellas con bajada a la playa. Pero la obra, controvertida, implicaba usar una calle pública. Y la iniciativa fue frenada en el Concejo Deliberante.

El boliche fue clausurado tras la paliza que recibieron Federico y sus amigos, pero no por ese episodio, sino porque en una inspección los agentes del Registro de Boliches (Reba), encontraron menores de edad dentro. Pero la clausura se levanta hoy. El gobierno de la provincia de Buenos Aires dijo a este medio que para clausurarlo por una agresión la policía solo puede hacerlo como auxiliar de la justicia. Es decir, si se lo piden la fiscalía o el juez.

En la Municipalidad, fuentes en off atribuyeron la responsabilidad a la seguridad privada. “La culpa no la puede tener el dueño porque un guardia de seguridad se extralimita”, añadieron. Luego, el director de la cámara de Boliches, Gustavo Palmer, dijo que no vio los videos de la agresión pero aclaró: “Para conseguir la habilitación, un boliche tiene que tener en regla a sus guardias de seguridad. Los guardias no tienen que tener antecedentes. Y eso se cumple”, afirmó.

Según supo LA NACION, el encargado, Leo Tetaz, se presentó ante la fiscalía y presentó videos para colaborar con la causa. “Se va a querer desvincular”, dijeron desde la familia de los agredidos.

“¿Y desde el boliche, a ustedes, les dijeron algo?”, preguntó este medio. “Se reunieron con nuestras familias. Repudiaron la violencia, pero le echaron la culpa al guardia”, manifestaron Federico y Nicolás. Pero Federico no está conforme y le iniciará acciones legales al boliche. “Me provocaron daño físico y emocional”, asegura. “Le pegaron a mi hermana”, agrega.

Tras el episodio, en las redes aparecieron usuarios que contaron otro tipo de episodios en la disco, como intento de extorsión por parte de algún guardia de seguridad para permanecer en la disco.

Así quedó Nicolás, después de ser agredido por un patovica de manera salvaje

Así quedó Nicolás, después de ser agredido por un patovica de manera salvaje

Pinamar: otro video muestra cómo fue la brutal agresión de patovicas en Boutique
Estas leyendo: la nacion