Plaza 25 de Mayo

Historia

El lugar era la antigua Plaza de Armas del Fuerte Federación, fundado el 27 de diciembre de 1827 y que es el origen de la ciudad de Junín. En aquella época, alrededor de la plaza se encontraban los cuarteles, la escuela y la capilla.

En 1869 se construyó una pirámide en el centro de la plaza. En la parte superior tenía una escultura representando a la libertad. Fue la primera obra de arte con que contó Junín en la vía pública.

A principios del siglo XX Junín experimentó un crecimiento arrollador, motorizado en gran parte por la instalación de los talleres del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, luego Ferrocarril General San Martín. Esta situación se reflejó en la arquitectura, habiéndose levantado en esos años numerosos edificios de gran belleza. Entre ellos se encuentran el Palacio Municipal, de 1904, y la Iglesia San Ignacio, de 1907, ambos ubicados frente a la cara noroeste de la plaza, sobre la Avenida Dr. Benito de Miguel.

En 1909 se realizan diversos trabajos en la plaza, entre ellos la demolición de la pirámide. El 8 de septiembre la secretaría municipal informa que al llegar a la base del monumento se halló un cofre de zinc de 30 por 40 cm, encontrándose en su interior una pieza de mármol de las mismas dimensiones del cofre, con la inscripción «Municipalidad de Junín – Febrero 3 de 1869», una botella, una medalla y una moneda de dos liras.

En 1919 se realiza el adoquinado de las calles de la zona céntrica, entre ellas las que rodean a la plaza. De esta manera cambia totalmente la fisonomía del lugar.

El 17 de agosto de 1940 se inauguró el monumento al General José de San Martín, en el sitio donde se encontraba la pirámide.

En esa época se le dio a la plaza una estructura tradicional, con dos ejes diagonales existentes desde sus comienzos, y dos transversales donde se ubicaron diferentes elementos ornamentales como pérgolas, luminarias, esculturas y parte de la forestación.

En 1950 se retiran los adoquines del sector céntrico, se ensanchan las calzadas y se les coloca pavimento asfáltico, dándole una nueva imagen a la zona y a la plaza en particular.

En 1996 se inauguró el Monumento a la Memoria, un homenaje a los desaparecidos durante el gobierno militar de 1976.

A fines de 2007 la plaza se sometió a una obra de puesta en valor con la finalidad de mejorar su funcionamiento, recuperar su calidad ambiental y devolverle la jerarquía de plaza principal, preservando su carácter y la estructura tradicional donde conviven las marcas de la memoria y los elementos actuales. El proyecto rescató sus valores como espacio público, reconociendo su condición de ser uno de los lugares históricos más importante de la ciudad. Por lo tanto, hay elementos que no fueron intervenidos sino sólo puestos en valor, y otros -como la escultura de la libertad- rescatados del olvido y colocados nuevamente. El espacio de intervención se centró en el eje sudeste-noroeste, que es la prolongación de la calle 20 de Septiembre, y en el espacio frente a la Iglesia San Ignacio y el Palacio Municipal.