Micaela Navone empezó a entrenarse con UNNOBA en 2020, para cumplir un deseo que había postergado durante muchos años. La pandemia provocó que no pudiera hacer su estreno oficial con Las Guerreras hasta el año siguiente, en un Torneo Nocturno que la tuvo a la vez disputando su primera final, con derrota ante un equipo de Sarmiento repleto de jugadoras AFA. Tras un nuevo parate en invierno, afianzadísima en el equipo, consiguió la medalla de bronce enfrentando otra vez a Sarmiento por el tercer puesto y tuvo su primera participación en Copa Federal.

Con la experiencia acumulada, habituada ya a la nueva disciplina que le repartió el corazón con el hockey, 2022 fue el de la explosión. En el ámbito local, conquistó con UNNOBA los tres títulos que se pusieron en juego, siendo siempre un eslabón fundamental en la mitad de cancha. Supo, también, asumir nuevos roles a partir de la llegada al equipo de Pini Tamburrini. Y más que costarle, esa sociedad la potenció. Volvió a marcar presencia en Copa Federal, ganó los Juegos Universitarios Regionales y dio el presente en los Nacionales; para cerrar el año con su primera convocatoria a la Selección de la Liga Deportiva del Oeste, animándose incluso a festejar goles en el Torneo Provincial.

En el partido más caliente, en el más difícil, en el que arranca cuesta arriba, a Micaela Navone en algún momento se le va a escapar una sonrisa. Y no hay que darle más vueltas al asunto para entender que cada vez que pisa una cancha está donde siempre quiso estar.

-No paraste este año. Tres títulos. Copa Federal. Juegos Universitarios y cierre con Selección de Junín. ¿Era necesario el descanso?

-Este año fue re agitado para mí, pero no fue un peso porque amo jugar al fútbol. Igual llegó un punto en este fin de año en que todos estábamos medio liquidados ya. Era necesario parar. Diego (Carpinella) lo había planteado ya porque algunas jugadoras lo habían pedido también. Fue una seguidilla de partidos y responsabilidades que merecían el descanso. En 2020, cuando arranqué, fue todo de a poco. Este año ya no paramos más.

-Un momento que termina de convertirte en la revelación del año es la llegada de Pini Tamburrini al equipo. Porque vos no tenías ni un año de competencia encima y tuviste que asumir un nuevo rol. No es fácil, pero para vos fue como si nada…

-Como siempre digo, jugar con Pini es un privilegio para mí. Es como tener a Messi ahí adentro de la cancha. No solo por el juego, sino por lo que habla, lo que alienta, cómo te ordena adentro de la cancha. Es cierto que mi rol cambió un poco. Antes estaba Fiama (Darrieu) al lado mío, que más o menos tenía ese rol de ordenar posiciones, movimientos. A mí estar con Pini al lado me facilita muchas cosas. El rol mío cambio y me pude adaptar, porque hay que adaptarse a lo que el equipo necesita. Pero siempre estuve re contenta con Pini, que creo que cambió mucho el juego del equipo en general. Muchas cambiaron su rol, se adaptaron a posiciones nuevas. Yo fui una más de ellas.

-Arrancando 2021 habías dicho que siempre te gustó el fútbol. A veces, cuando aumenta la competencia y la responsabilidad se puede llegar a dejar de disfrutar. No noto que te haya pasado, sino que disfrutás cada partido que jugás…

-Sí, es verdad. A veces puede que te guste como hobby y después llega la hora de competir y sentís que no es para vos. A mí me gustó aun más. Me gustó tener un objetivo, un motivo de competencia. La verdad lo elijo así. Que aparezcan nuevas competencias te motiva cada vez más, a la hora de ir a entrenar, de competir por un puesto en tu propio equipo y con una misma, buscando superarse en cada entrenamiento. Todo eso te motiva.

-De los torneos que jugaste este año, ¿tenés un favorito?

-Los torneos de la Liga me gustan mucho porque todos los partidos son distintos. Tenés que plantear diferentes sistemas porque te tenés que adaptar a cada rival. Pero los partidos de la Copa Federal fueron siempre enfrentar a equipos que te salían a jugar de igual a igual. Vos te tenías que plantar en la cancha sin saber lo que tenías enfrente y empezar a solucionar en el momento cosas que te iban apareciendo. Te encontrás con jugadoras de mucho nivel y tenés que crecer en la adversidad. Esos partidos me gustaron mucho, porque la intensidad era otra. Nos sirvió un montón para crecer individualmente y también como grupo.

-¿Preferís no saber con lo que te vas a encontrar en esos partidos o te gusta tener información del rival?

-Pienso que no conocer te da esa incertidumbre diferente de lo que pasa en Liga, donde ya nos conocemos. Te saca de esa zona de confort. En lo personal, algunas jugadoras a marcar siempre es bueno conocer. Después, en la cancha una se da cuenta al toque a cuál hay que marcar especialmente. A veces no está tan bueno tener tanta información. Por lo menos a mí me pasa. Por ahí para otra jugadora sí es mejor. Saber demasiado te puede hacer entrar a la cancha con una sensación distinta, incluso con miedo. Cuando no sabés, cuando no tenés en la cabeza que el rival puede ser un cuco, por ahí te permitís más entrar a jugar y estar menos tensionada.

-¿Te pasó con alguna jugadora que te hayas ido de la cancha diciendo me volvió loca?

-Me pasó contra Rivadavia en la final del Nocturno, con Lourdes Castro. ¡Me volvió loca! Me acuerdo que pasaron dos minutos y dije no es para mí esto, jaja. Después ella se lesionó la rodilla. Antes de empezar el partido ya estaba planteada la idea de que no la agarre. Pero en esas tres o cuatro pelotas que agarró hizo un desastre, jaja. Una jugadoraza.

-Esa final fue épica…

-¡Sí! Además de ser el primer torneo que gané con UNNOBA, fue una final soñada. Si me preguntás cómo quiero ganar una final, es así. Sufriendo, pero haciendo que al final valga la pena.

-Si bien cuando empezaste sabías que UNNOBA era un equipo que siempre pelea arriba, ¿esperabas tantos títulos y tanta competencia diferente para vos?

-No, la verdad que no sabía. No estaba ni enterada de toda la movida que había atrás del fútbol. Imaginate que yo venía del hockey, que tiene su movida pero no tanta como el fútbol. Sabía que UNNOBA era un equipo fuerte, que siempre estaba ahí arriba. Cuando yo entré, por Wanda Silva que nos invitó, no esperaba para nada todo ese nivel de competencia, ni tantos viajes. La verdad es soñado. Si te gusta el fútbol, si de verdad lo disfrutás, que haya toda esa competencia es algo muy bueno. Lo vivo en UNNOBA porque están los JUR, la posibilidad de entrar a una Copa Federal. Pero muchas jugadoras de otros equipos lo pueden vivir también.

-¿Los niveles de las competencias que jugaste por fuera de la Liga son parejos? ¿Hay un torneo más difícil que otro?

-Copa Federal y Torneo de Selecciones son dos niveles muy parejos. En los dos torneos nos tocó enfrentar equipos de Pergamino, por ejemplo, que tiene muy buen fútbol y alto nivel de juego. En los Universitarios Nacionales se nos escaparon los partidos por detalles. El primer partido fue un descuido que nos costó, pero creo que el nivel no era tan alto como en una Copa Federal. Al menos con los equipos que nos tocó enfrentar a nosotras.

-2023 va empezar con la mejor parte del Torneo Provincial, que son los partidos de playoffs. ¿Esperás alto nivel de competencia?

-Yo puedo hablar de nuestro equipo. Creo que Diego formó un plantel de muy buen nivel, que tiene rendimientos muy parejos. Las titulares y las que están esperando en el banco merecen un lugar. Desconozco el nivel de las otras selecciones, aunque supongo que va a ser muy bueno ya que van avanzando los mejores. Siento que con el equipo que tenemos le podemos hacer frente a cualquiera.

-Personalmente siento que la Selección no tocó su techo, que hay margen de mejora. Si eso aparece en el momento justo, da para ilusionarse…

-Hubo momentos en los que nos costó conectarnos y esos primeros minutos en los que no terminás de arrancar te pueden costar el partido. Yo siento que ninguna explotó todavía el cien por ciento de lo que tiene. Si así avanzamos como avanzamos, podemos llegar mucho más lejos. La realidad es que no nos conocemos como cada una se puede conocer con sus compañeras de equipo, porque no estuvimos todo el año juntas. Y es importante acumular partidos, porque es donde más te conocés, donde ves cómo se mueve la otra, dónde te la pide, dónde se siente más cómoda. No nos conocemos de memoria todavía. Siento que el día que cada una conozca las fortalezas y las debilidades de la otra vamos a ser otro tipo de equipo.

-Fuiste una jugadora con asistencia perfecta a los entrenamientos de Selección. Pero si te toca pensar que en la lista de buena fe están Pini Tamburrini, Feli Gil, que por diferentes motivos no participaron de la etapa final de los entrenamientos ni del inicio del torneo, pero que es obvio que le harían muy bien al equipo… ¿Sos de las que les insiste para que vuelvan? ¿Pensás que tienen que volver a ganarse un lugar?

-Entrenamiento falte a uno porque me fui de viaje, jaja. Yo les insistí bastante. Es cierto que su presencia podría ocupar el lugar de otra que por ahí vene entrenando. Pero la competencia tiene un nivel que requiere de esa presencia, porque al final de cuentas lo que más importa es el nivel de juego del equipo. Tanto Pini como Feli tienen una calidad, una técnica y una visión que pocas tienen. Es probable que si vuelve Pini el lugar en el que juegue sea el mío, pero yo estaría chocha por el nivel que tiene y por lo que le puede aportar al equipo. Les he insistido. Por ahí sus motivos son personales y no hay mucho que se pueda hacer. La realidad es que a veces no tienen el tiempo. Feli con el estudio, el trabajo. Pini con un trabajo que también le demanda mucho tiempo. Pero si tienen la chance yo les diría que vengan y jueguen.

-En Selección apareció de golpe la faceta goleadora…

-Jaja. El Pelado me reclama porque dice que en la Selección meto goles y en UNNOBA no. La verdad que ni yo me lo esperaba. Yo le digo que es para confundir a mis compañeras de Selección para que me marquen a mí y no a otra cuando las enfrentemos con UNNOBA, jaja. Soy una jugadora como jugaban mis hermanos, que por ahí no tenían el gol en la cabeza. Siento que lo tiene que hacer otra, que otra va a definir mejor. Me pasó siempre. Cuando empezás a sentir que la podés meter, el pensamiento cambia. Pero para eso tenían que empezar a entrar.

-Y para que entrara tenías que empezar a patear…

-Sí. También. Ahora estoy pateando más que antes. No tengo tanta potencia si le pego de lejos. Pero lo practico. En mi casa, cuando no tengo nada para hacer estoy con la pelota. Los días que no entrenamos o la semana de descanso, que en mi caso es a medias porque no puedo estar tanto tiempo, por ahí vamos con Feli a la cancha y nos ponemos a patear, a practicar. Cuando estoy trabada con el estudio, saturada, salgo al patio de mi casa, agarro la pelota y puedo estar una hora sola. Me gusta mucho entrenar, buscar mejorar y superarme siempre un poquito más.

-Si supieras que en 2023 solo vas a tener la oportunidad de levantar un título, ¿qué elegís?

-Qué difícil. Este año con hockey jugamos el Torneo Provincial A y sería un sueño levantar la Copa. El tema es que no sé si voy a poder jugar, así que por ahí no cuenta. Por ahí pueden ganar el título y no cuenta como el mío, jaja. Es una época difícil para mí de poder jugarlo. Este fue mi último año de hockey. Ya venía con la idea de terminar. Salimos campeonas, no venía entrenando porque se me complicaba mucho y pudimos salir campeonas. Pero no me gusta eso de jugar sin entrenar, sin estar con el equipo. Decidí por esas razones que este iba a ser el último año. Pero si se me da la oportunidad de jugar ese torneo sería la copa que quiero levantar. Y si no lo juego, sería otro título con UNNOBA. Eso no lo negocio. Nocturno, Clausura, Apertura. El que sea.

-Pensé que en el fútbol ibas a ir por alguno de los que no tenés…

-Pero soy muy de UNNOBA…

-Me das un gran pie, que puede hacer enojar al DT pero es una realidad para todos los equipos del planeta… ¿Un grupo, una jugadora, se prepara para el día en que ya no le toque levantar un título?

-Obviamente podemos perder un torneo, pero hoy no está en nuestra cabeza. El día que veamos que el equipo no tiene el rendimiento al que estamos acostumbradas, tendremos que aceptarlo. Si el rendimiento sigue siendo el mismo y perdés, por ahí el golpe es más duro. Lo sentimos en el partido con Origone. Son cuestiones del juego. Vos no la metés y el otro equipo sí. Pero si me decís un partido que tenés que perder, que sea uno de los primeros. Si bien algún día se va a dar no ganar un torneo, no es algo en lo que esté pensando. Ojalá podamos ganar siempre, pero hay equipos que se están preparando muy bien también y hay que estar preparadas para saber perder. Si no, el día que te pase vas a tener una frustración que te mata la cabeza.

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Revelación 2022: Micaela Navone
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