CÓRDOBA.- El centro histórico de Roma tiene, a metros de la mítica Fontana de Trevi, su primer mercado de comidas. “Comodo Mercato Trevi” marca un quiebre respecto de los formatos tradicionales gastronómicos y es un emprendimiento del argentino Eduardo Safdie, quien junto con otros socios participa de dos grupos dueños de diez hoteles y varios restaurantes. En tres nuevas aperturas, incluido Comodo, la inversión superó los 100 millones de euros.

La propuesta del mercado responde, cuenta Safdie a LA NACION, a que post pandemia la gente busca alternativas “diferentes” para encontrarse. “No es un patio de comidas rápidas -subraya-. Es un espacio donde conviven la cocina romana, el sushi, las pizzas, el spiedo y las ensaladas, se elige sobre un menú, atiende un mozo la mesa y los platos llegan todos a la vez”. La capacidad es para 400 comensales y no falta el bar para el tradicional “aperitivo”.

El Hotel Galería Borghese es una propuesta de ultra lujo.

El Hotel Galería Borghese es una propuesta de ultra lujo.

Admite que cuando comentó la idea hubo quienes le plantearon que la propuesta “no era para Roma” que se adaptaba “mejor” a Miami o Nueva York. “En esta ciudad hay turismo de todo el mundo y su mentalidad es abierta; les gusta el concepto, lo aceptaron. Cada cada uno encuentra lo que está buscando”.

Safdie es dueño de Vos, un local gastronómico tradicional a pocos metros de la Vía del Corso y en dos de sus hoteles funcionan restaurantes de alto nivel, como son Don Pasquale (en el Maalot) y El Porteño (propuesta de comida argentina en el que es socio de dos connacionales, Sebastián y Alejandro Bernardez, quienes tienen otros cinco establecimientos). En total, suman otros 550 cubiertos.

Safdie lleva 41 años en Roma y 15 en el sector hotelero gastronómico.

Safdie lleva 41 años en Roma y 15 en el sector hotelero gastronómico.

Radicado en Italia hace 41 años, se dedicó durante mucho tiempo al real state y, desde hace 16 años, al hotelero, a donde se volcó cuando fue la crisis del 2008 y necesitó darle destino a algunos de los inmuebles que gestionaba. Con el Grupo Shedir son dueños de los hoteles Capri Tiberio Palace (Capri); Vilon, Maalot, Umilta 36, Galería Borghese (extra lujo recién inaugurado) y Palazzo, todos en Roma. Con JK Place tienen Capri, París, Roma y una próxima apertura en Milán.

No le damos fastidio a las grandes cadenas -describe Safdie- porque nosotros hacemos ‘trajes a medida’, servicio muy personalizado, máximo de 40 habitaciones. Es un modelo difícil de replicar para los grandes. Todos nuestros establecimientos son diferentes, para distintos viajeros, pero siempre urbanos”. La tarifa por una noche oscila entre los 500 y los 1800 euros.

La última apertura en Roma de un hotel fue en lo que era la galería de arte del Palazzo Borghese. El espacio es uno solo con piscina interna, gimnasio, baño turco, sauna y suites. “Un cliente debe tomarlo completo; está pensado para un perfil de alto lujo; sino se puede reservar los salones para eventos de entre ocho y 10 personas”. Hay más proyectos en marcha: Milán, Venecia y dos nuevos en Roma.

Respecto de los edificios que destinan a los hoteles, señala que en el mercado ya saben qué están buscando y les llegan propuestas, más allá de lo que ellos mismos buscan. Siguen buscando locaciones en otras ciudades para llevar adelante otras iniciativas.

Romper la tradición

El diseño de Comodo lo realizó el arquitecto Roberto Antobenedetto (Estudio Rpm Proget de Roma) quien explica a este diario que es un emprendimiento “disruptivo” por varios motivos. Por un lado, la dimensión, 1000 metros cuadrados en el centro histórico romano, “caracterizado por locales muy pequeños”.

Comodo tiene espacio para 400 cubiertos.

Comodo tiene espacio para 400 cubiertos.

“Encontrar un espacio así a metros de uno de los monumentos más conocidos del mundo es muy difícil -agrega-. También la propuesta gastronómica es diversa en una zona donde son todas trattorías con los platos típicos de la cocina romano; aquí conviven distintas cocinas”. En esa línea, el diseño apuntó a un “sabor internacional, con un estilo ecléctico, con varias realidades representadas y con inspiración en mercados de Barcelona, Londres o Lisboa. La estética es de un mercado, pero con servicio de alto nivel”.

Antobenedetto enfatiza que “no hay un local así” en toda la ciudad y apunta que el nombre, “Comodo”, representa la idea de que quien llega “elige el espacio que más lo representa”. Es “muy instagrameable”, menciona.

Un argentino impulsó un emprendimiento disruptivo en el centro histórico de Roma
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