La violencia no da tregua en Rosario. Mientras los policías resguardan comisarías con vallas metálicas luego de varios ataques contra seccionales, las balaceras continúan en una ciudad golpeada por la violencia narco. En ese contexto fueron heridos dos adolescentes, de 15 y 16 años, víctimas de disparos que buscaban otros blancos.

En uno de esos episodios, un joven de 16 años fue herido en una balacera cometida por un grupo de atacantes que se movilizaba a bordo de un auto y que abrió fuego contra el frente de una vivienda de la zona oeste de Rosario.

El hecho ocurrió en Lejarza al 6000, del barrio Triángulo, donde el adolescente fue alcanzado por dos de los siete disparos que los tiradores ejecutaron desde un automóvil Peugeot 206.

La víctima fue internada en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), con lesiones en los glúteos y la ingle, y se encontraba estable, indicaron las fuentes.

Arrojaron molotov a una camioneta de la policía frente a una comisaría en zona sur de Rosario

Los autores del ataque huyeron y aún no fueron identificados, pero el vehículo que utilizaron fue hallado en Seguí y Garzón durante la madrugada del viernes y una persona que se presentó como dueño del auto resultó demorada.

En otro ataque en la zona norte de Rosario fue herido el consignado adolescente de 15 años. El hecho ocurrió en Arévalo al 6000, del barrio Ludueña, donde el adolescente recibió un balazo en el glúteo derecho disparado por tiradores que escaparon.

Debido a la demora en el arribo de una ambulancia, su madre decidió trasladarlo en taxi hasta el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde al chico quedó internado “fuera de peligro”, según dijeron sus familiares a la prensa.

La policía investiga ahora si fue un ataque directo hacia el adolescente o si quedó en medio de una balacera, cuyos autores huyeron y aún no fueron identificados.

Menos suerte tuvo un hombre que fue alcanzado por disparos en un camino irregular que une el barrio Puente Gallegos con la autopista Rosario-Buenos Aires, en cercanías del arroyo Saladillo, en la zona sur de Rosario.

La comisaría 12 fue vallada en un intento de evitar ataques de tiradores

Según las fuentes, los efectivos hallaron en ese lugar el cuerpo de la víctima, que, si bien no fue identificada en forma oficial, tendría 34 años

Poco después, personal del Comando Radioeléctrico (CRE) detuvo a dos hombres y una mujer en un procedimiento realizado en la calle Piamonte, en cercanías del lugar donde se encontró el cuerpo.

Según las fuentes, en el operativo se les secuestró a los sospechosos un arma calibre 22, una escopeta “tumbera” y una motocicleta.

En la escena del crimen trabajó el personal de la División Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) a pedido del fiscal de turno.

En ese panorama de asesinatos en forma casi cotidiana se registró la muerte de un supuesto ladrón, abatido por un gendarme fuera de servicio.

Un cabo de ese esa fuerza de seguridad federal mató a balazos a un hombre al que presuntamente sorprendió cuando robaba cables. El suboficial, que trabaja en la sección Seguridad Vial en la localidad de Carcaraña, quedó detenido.

La Gendarmería refuerza la seguridad en Rosario; uno de sus suboficiales fue detenido tras matar a un presunto ladrón

De acuerdo con lo informado por fuentes judiciales, todo sucedió c cerca de las 21, cuando el gendarme, que se hallaba de civil, salió de su casa y vio a dos personas que presuntamente robaban cables en calle Baigorria al 1500, en el norte de Rosario.

De acuerdo con la información suministrada por los voceros, el efectivo de Gendarmería les impartió la voz de alto, pero los ladrones trataron de atacarlo. El cabo extrajo su arma reglamentaria y efectuó al menos un disparo que hirió a uno de los hombres, quien luego fue identificado por la policía como Marcelo Flores. El otro sospechoso, escapó.

Flores murió en el lugar y su cuerpo fue derivado al Instituto Médico Legal, para su correspondiente autopsia, que se realizará en los próximos días.

En la escena del hecho, la policía secuestró la pistola calibre 9 milímetros del cabo, al tiempo que la fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos de turno, Gisella Paolicelli, dispuso que quede detenido mientras continúa la investigación.

La fiscal ordenó además el relevamiento de cámaras de videovigilancia en la zona para establecer la mecánica del hecho,

Violencia: dos adolescentes de 15 y 16 años fueron heridos al quedar en medio de ataques de “gatilleros”
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