DOHA (Enviado especial).- Ingresa a una sala que impacta con paso apurado. Calmo, pero sin pausa. Guarda en su bolsillo un rosario, son inseparables. Se ubica en el centro de un escenario con una pantalla de unos 20 metros de largo y algo más de 6 de alto. Usa un tono de voz suave, se toma unos segundos para ofrecer algunas respuestas, no importa si se trata de su lengua natal, la croata, en inglés, árabe o español. Zlatko Dalic se muestra como un entrenador reflexivo, al que las palabras le brotan y puede decir que Lionel Messi es extraordinario, que Croacia no le teme a nada, que puede eludir respuestas que lo comprometan, decir que la selección argentina tendrá más presión que su equipo y todo sin mover ni un músculo de su cara. Parece no tener emociones, pero habla con un sentimiento que se contrapone con el aspecto de cera de su cara.

Dalic es el primer DT en dirigir a Croacia en dos Mundiales. Sin embargo, todo lo toma con una naturalidad que sorprende. Sabe muy bien cómo manejar cada situación, tiene el pulso de su equipo, administra egos y sus futbolistas lo respetan. Sabe cómo domar el temperamento Perisic, le da espacio a la autoridad de Modric, a las ocurrencias de Brozovic, la frescura de Kovacic… Y en ese escenario de cómo tener el control de todo lo que sucede a su alrededor, no se deja atrapar por las consultas de los medios croatas que parecen estar muy preocupados por las provocaciones que puedan aparecer del equipo argentino, ya que usan como argumento a sus temores lo sucedido con Países Bajos.

Para el entrenador croata no parece haber espacio para esas cuestiones. No quiere ofrecer ni el más mínimo espacio para despertar el gen competitivo de su rival con alguna palabra que pueda tocar el orgullo de Messi y compañía. Por eso sus reflexiones acerca de si su equipo está preparado para las provocaciones de los argentinos, suenan medidas: “Las emociones están a flor de piel y cada uno reacciona de una manera distinta. Fue un partido complicado. Caliente. En algunos momentos se dieron conductas que no tenían mucho que ver con el fútbol. Espero que no suceda en este caso”.

No tiene problemas en reconocer que recurre al rosarino que tiene en su bolsillo cuando siente que atraviesa por un momento complejo, sin dudar comenta que cada domingo, cuando está con su familia va a la iglesia, se permite ser como es, Dalic insiste en que tiene la necesidad de disfrutar de lo que está viviendo en esta Copa del Mundo. Por eso cuando debe referirse a Lionel Messi se pronuncia con una tranquilidad que de tan intensa resulta inquietante: “Messi está de nuevo en un nivel impresionante. Porque no sólo hace goles, mete asistencias y está muy conectado con todo el juego del equipo argentino. Ellos tienen una selección que deja la piel, es compacta y extraordinaria. Tienen sus propias armas y quieren darlo todo”.

Y continuó: “Pesando en este partido vamos a ser un equipo compacto. Para ambas selecciones es crucial, pero creo que Argentina está bajo mucha más presión. Es cierto que habrá muchos más hinchas argentinos y eso es un obstáculo para nosotros. Pero no tenemos que pensar en eso. No podemos quejarnos, estamos en una semifinal, tenemos la obligación de disfrutarlo”.

Dalic no sonríe, sólo sacude su cabeza cuando algo le resulta agradable. Lo hace cuando le recuerdan que tomó el equipo en 2017 cuando estaba casi afuera de la clasificación rumbo a la Copa del Mundo de Rusia 2018 y que logró ser subcampeón del mundo y que ahora está en las semifinales en Qatar. Sólo recuerda que le agradece a Dios, hace un pequeño hacia el cielo y no se permite más muestras de alegría que esas. Casi un modo Juan Román Riquelme de demostrar su felicidad.

Ahora bien, cuando tiene que hablar de su equipo, cuando tiene que ser terminante acerca de qué representa el juego ante la selección Argentina, sus palabras llevan un contenido más directo y claro de cómo sienten la cita: “Seguimos con fuerza, con energía y entusiasmo lo que pasa de cara a este partido. Vamos a darlo todo. Contra Argentina vamos a dejar la piel. Si conseguimos ganar, sería el partido más importante en la historia de Croacia”.

Zlatko Dalic, antes del partido ante la selección nacional: “Argentina está bajo mucha más presión”
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